Ante la crisis de inseguridad y desapariciones que lastima a Sonora, el PRI Sonora fijó una postura clara: gobernar no es mirar hacia otro lado. Acompañar, proteger y respaldar jurídicamente a las madres buscadoras y a las familias que exigen verdad y justicia es una responsabilidad ineludible del Estado.
La inseguridad y las desapariciones han dejado una herida profunda en Sonora, una realidad que no puede normalizarse ni minimizarse. En distintos puntos del estado, madres buscan a sus hijas e hijos enfrentando riesgos constantes, incertidumbre y un abandono institucional que agrava su dolor. Esta crisis humanitaria exige respuestas inmediatas y un compromiso real de las autoridades.
El PRI Sonora señaló que gobernar implica asumir responsabilidades, no delegarlas ni esconderlas. La ausencia de políticas eficaces para la búsqueda, la protección de quienes investigan por cuenta propia y el acompañamiento legal demuestra la falta de voluntad de los gobiernos que han fallado en garantizar seguridad y justicia para las familias sonorenses.
Desde el priismo sonorense se subrayó que las madres buscadoras no deben estar solas ni desprotegidas. El Estado tiene la obligación de brindar respaldo jurídico real, protocolos de seguridad y acompañamiento institucional permanente para quienes buscan verdad, sin criminalizar ni revictimizar su lucha.
El PRI Sonora reafirmó que la paz no se construye con discursos, sino con acciones concretas, coordinación institucional y sensibilidad política. Proteger a quienes buscan a sus desaparecidos es una condición básica para recuperar la confianza ciudadana y avanzar hacia una justicia efectiva que ponga al centro la dignidad humana.
