Lupita Soto destacó la importancia de generar espacios de capacitación y reflexión para fortalecer el liderazgo femenino y promover una participación política libre de violencia.

La participación plena de las mujeres en la vida pública es un elemento fundamental para construir una sociedad más democrática, incluyente y representativa. Bajo esa visión, Lupita Soto destacó la importancia de impulsar espacios de formación y diálogo que contribuyan al fortalecimiento del liderazgo femenino y a la construcción de entornos de participación libres de violencia.

La dirigente señaló que uno de los principales retos para consolidar una democracia más equitativa es garantizar que las mujeres puedan involucrarse en los asuntos públicos en condiciones de igualdad, desarrollando sus capacidades y ampliando su presencia en los espacios de toma de decisiones.

Asimismo, destacó que la capacitación y el intercambio de experiencias permiten fortalecer herramientas para identificar, prevenir y atender conductas que limiten la participación política de las mujeres. La formación continua contribuye a generar mayor confianza, impulsar nuevos liderazgos y promover una cultura de respeto dentro de la vida pública.

Lupita Soto reiteró que el fortalecimiento del liderazgo femenino beneficia no solo a las mujeres, sino a toda la sociedad. Por ello, hizo un llamado a seguir construyendo espacios que promuevan la participación, la igualdad de oportunidades y el desarrollo de nuevas generaciones de mujeres comprometidas con sus comunidades y con la transformación positiva de la vida pública.